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Otro poco…

Cuando describí anteriormente que me gustaría ser una “profe ideal”, no pensé que pocos días después iba a tener una manzana roja, mis favoritas, sobre mi escritorio y desde entonces no me falta una hermosa fruta roja allí que no demoro devorar en el descanso.  No alcanzaba a imaginar que mis estudiantes me dijeran que llegar a mi salón de clases les parecía cada vez más agradable y disfrutaban ahora si aprender de esas “odiosas” Matemáticas, que por tanto han dejado de serlo.  Me sorprendí al notar la motivación de mis pupilos al querer saber más acerca de la historia de las ciencias y de la Física en especial, resultado que al final evidencié en hermosos e interesantes plegables que elaboraron cada uno alusivos a la Física y sus principales científicos con los cuales después pude decorar mi salón con llamativas carteleras. Me han sacado sonrisas, muchas. Algunas precedidas de un regaño para que me pongan atención.  Los he visto esforzarse por hacer bien los ejercicios, más que por sacar buena nota, lo hacen por querer aprender, he jugado al “frisbee” con ellos en el descanso, hemos compartido obras de teatro y con algunos me he sentado a conversar.  Hoy una estudiante me sorprendió con un fuerte abrazo cuando le dije que había pasado la materia para el primer período, tan fuerte fue que me dolieron las costillas, un abrazo rompehuesos que me lleno el corazón de satisfacción por ser maestra.  No todo es color de rosa, algunos me han decepcionado, en ocasiones he cometido mis errores también y he tenido en las dos últimas semanas más trabajo de lo normal.  Aún así, amo lo que hago, lo disfruto y me hace feliz.

Un nuevo rumbo

Es curioso que después de escribir el post anterior, mi vida allá dado nuevamente un giro que cambió mi rumbo pero no mi norte.  Estas dos últimas semanas han sido de locura, el cambio trajo consigo una gripa llorona que sólo duró tres días producto de la sintomatización que realizo cuando algo me saca de equilibrio pero apenas logré estabilizarme un poco y con ayuda de un Distrán, desapareció.  Dicen por ahí, los bien hablados, que mi semblante es otro y no es para más, cada cambio significan nuevas oportunidades, una ocasión perfecta para redimirnos de algún suceso del pasado o un una muy buena esperanza.  Con tanto que tengo por hacer últimamente no he tenido mucho tiempo para pasarme por los blogs y mucho menos, por el mío.  No me he ido, no he dejado abandonado mi café ni tampoco no he vuelto porque estoy triste, todo lo contrario, aún no tengo los pies en la Tierra.  Apenas aterrice de nuevo y mi cabeza deje de orbitar en Júpiter, mi planeta favorito, volveré porque extraño las charlas y los cafés que siempre me tomo por acá.

Y me la bajaron…

Acá está…

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Tomado de http://www.tutehumor.com.ar/

Dream a little dream of me

Photobucket 

Un correo con una imagen que le recuerda a mi con una pregunta que aún no respondo: “¿Soy tu lobo?”.  Una cena a la luz de las velas, una conversación agradable, una sonrisa y una caricia.  Los mimos que nunca faltan. Una llamada a las 8:00 a.m. y unas breves palabras:  “acabo de soñar contigo”.

En seguida suena la canción por teléfono

“Stars shining bright above you.

Night breezes seem to whisper, ‘I love you,’

Birds singing in the sycamore tree.
Dream a little dream of me.

Say nighty-night and kiss me.
Just hold me tight and tell me you’ll miss me.
While I’m alone and blue as can be,
Dream a little dream of me.

Stars fading, but I linger on, dear,

Still craving your kiss.
I’m longing to linger ’till dawn, dear,
Just saying this:

Sweet dreams ’till sunbeams find you,

Sweet dreams that leave all worries behind you.
But in your dreams, whatever they be.
Dream a little dream of me.”

Y yo me pongo a soñar porque ya en algún lado del mundo, muy cerquita a mi, alguien acaba de soñar conmigo.



Te Busco…

Estoy completamente segura que si en una noche de éstas te busco, te encuentro…. una noche cualquiera y ya verás.

Noche de luna llena

 

Al cielo una mirada larga 
buscando un poco de mi vida 
mis estrellas no responden 
para alumbrarme hacia tu risa 

Olas se esfuman de mis ojos 
a una legion de tus recuerdos 
me roban formas de tu rostro 
dejando arena en el silencio 

Te busco perdida entre sueños 
el ruido de la gente 
te envuelven en un velo 
te busco volando en el cielo 
el viento te ha llevado, como un pañuelo viejo 
y no hago mas que rebuscar 
paisajes conocidos 
en lugares tan extraños, 
que no puedo dar contigo 

En cualquier huella te persigo (voy tras de ti) 
en una sombra te dibujo (al recordar) 
huellas y sombras que se pierden (en la soledad) 
la suerte no vino conmigo 

Te busco perdida entre sueños 
el ruido de la gente 
te envuelven en un velo 
te busco volando en el cielo 
el viento te ha llevado, como un pañuelo viejo 
y no hago mas que rebuscar 
paisajes conocidos 
en lugares tan extraños, 
que no puedo dar contigo 

Te busco perdida entre sueños 
el ruido de la gente 
te envuelven en un velo 
te busco volando en el cielo 
el viento te ha llevado, como un pañuelo viejo 
y no hago mas que rebuscar 
paisajes conocidos 
en lugares tan extraños, 
que no puedo dar contigo 

 

 

 

Y te busco


Mi sueño

 

Hace unos días me encontraba viviendo un sueño, hoy me he dado cuenta que he despertado.  Hoy me hicieron sonrojar, reír, volver a soñar pero con los pies bien puestos en tierra.  No se si he encontrado la felicidad, soy muy reservada con eso porque a veces lo que más se promulga es de lo que menos se posee, sin embargo esta sonrisa de oreja a oreja y los sueños de cada noche no me los dejaré quitar de nadie. 

 Esta tarde acaban de recitarme, cantarme y dedicarme una de las canciones que mas me gustan de Willie Colón, que como cosa rara, hace 4 años había comprado un cd de éxitos no más por esta canción y lo dejé olvidado cuando me marché una noche calurosa de octubre. 

 Hoy recobra otro significado y es mejor cuando el presente opaca de muy buena manera los sucesos del pasado.

 ¡Si supieran lo que se siente bailar esta canción con lo sensual que es,  en plena tarde calurosa, en mi espacio de trabajo, mientras me abrazan, me acarician el pelo que cae por mi espalda y me susurran al oído las frases completas!.

 

Yo quiero esconderme nena
Bajo de tu saya
Para huir del mundo.
Pretendo también suavizar
El enredado de tus cabellos Sigue leyendo 

Menos mal…

    Se acerca la navidad y el año está que termina.  Mi casa parece un almacén navideño lleno de hermosos adornos y luces, incluso tengo adornitos en mi habitación y aunque no me gusta mucho la bulla que se hace por estas fiestas, la navidad que siempre me recordará a mi abuela con su alegría y parranda, de algún modo la disfruto y la celebro.

     

    Lo que más me gusta es la bienvenida que se le da al año que sigue.  Cada quién tendrá sus cábalas para fin de año, cada quien seguirá sus agüeros, se llenarán los bolsillos de dinero, se pondrán la ropa interior amarilla, nueva y al revés, saldrán corriendo con el maletín para darle la vuelta a la manzana, se atragantarán con doce uvas al son de las doce campanadas, le darán su primer abrazo y beso a una persona del sexo opuesto, escribirán sus pesadillas en un papel y las quemarán o escribirán sus anhelos y los conservarán.

     

    Tengo mis propios agüeros, hacer todo lo posible por sentirme feliz los últimos días del año viejo es el que más práctico y el 31 de diciembre a las 12:00 a.m. ni se diga.  Por eso es que año tras año trato de dejar lo que menos me gustó enterrado en el pasado. Si hay alguna forma de subsanar heridas lo hago, si puedo pedirle perdón a alguien a quien le he hecho daño, lo hago, si quiero salir a comerme un helado con todos los amigos que no he visto y que deseo que permanezcan a mi lado, con lo malo que son para mi los helados, haría el esfuerzo y me comería todos aquellos helados que fuesen necesarios.

     

    Y aquí voy, llevando mis buenas energías a todas partes, porque si alguien dijo por ahí que uno es únicamente bueno por estas fechas, no faltará quien sea bueno todo el año pero que en vacaciones lo intensifique o quizá tengo ganas de ser todavía más buena porque estoy abiertamente agradecida con la vida, con la que se me ha ofrecido en bandeja de madera y de plata. Porque no podría estar feliz sino estaría dichosa con lo que tengo y porque se muy bien qué es lo que hay por mejorar.

     

    Menos mal no soy conforme, menos mal no guardo rencores, menos mal tengo mala memoria para algunas cosas y el olvido se lleva también los peores recuerdos.  Menos mal después de fuertes aguaceros siempre habrá días soleados como los de hoy, menos mal, no falta quién nos recuerde que lo mejor que hacemos es vivir nuestra propia vida mientras otros se muerdan el codo por nosotros.

     

    Menos mal… al terminar un año que no estuvo para nada malo, viene después uno mejor.