Hace unos días me encontraba viviendo un sueño, hoy me he dado cuenta que he despertado.Hoy me hicieron sonrojar, reír, volver a soñar pero con los pies bien puestos en tierra.No se si he encontrado la felicidad, soy muy reservada con eso porque a veces lo que más se promulga es de lo que menos se posee, sin embargo esta sonrisa de oreja a oreja y los sueños de cada noche no me los dejaré quitar de nadie.
Esta tarde acaban de recitarme, cantarme y dedicarme una de las canciones que mas me gustan de Willie Colón, que como cosa rara, hace 4 años había comprado un cd de éxitos no más por esta canción y lo dejé olvidado cuando me marché una noche calurosa de octubre.
Hoy recobra otro significado y es mejor cuando el presente opaca de muy buena manera los sucesos del pasado.
¡Si supieran lo que se siente bailar esta canción con lo sensual que es, en plena tarde calurosa, en mi espacio de trabajo, mientras me abrazan, me acarician el pelo que cae por mi espalda y me susurran al oído las frases completas!.
Yo quiero esconderme nenaBajo de tu sayaPara huir del mundo.Pretendo también suavizarEl enredado de tus cabellos (más...)
Escucha niña, cuando te alaben llamándote bella, o te humillen llamándote fea, no escuches a nadie. Sólo quieren encerrarte en el espejo de una soledad diferente. Tú debes vivir, no debes agradar, la belleza está en la vida. Cuando te leen Caperucita Roja, te quieren mostrar el miedo de escoger por tí misma el camino. Estate atenta, niña, los verdaderos lobos son todos aquellos que matarán tu libertad. (más…)
Corría la infancia y mis mejores amigas eran tres, y de esas tres una era la más especial. Nos íbamos esperando de puerta en puerta hasta llegar a la escuela. Había muchas cosas para hablar todos los días, con sus atardeceres y amaneceres.
Recogíamos flores de guayacanes amarillos para colocarlas en los dedos y parecer mujeres grandes de uñas largas. Hacíamos fogoncitos, esculturas de barro a la orilla del río de la finca donde pasábamos las mejores vacaciones. Y cuando iban llegando los mejores amigos de nuestros mejores amigos, ellos pasaban también a ser nuestros.
"No existen más de dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Oscar Wilde
A QUIEN LEYERE
Si las páginas de este libro consienten algún verso feliz, perdóneme el lector la descortesía de haberlo usurpado yo, previamente.
Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que seas tú el lector de estos ejercicios, y yo su redactor.
J.L.B.