Estoy completamente segura que si en una noche de éstas te busco, te encuentro…. una noche cualquiera y ya verás.
Al cielo una mirada larga buscando un poco de mi vida mis estrellas no responden para alumbrarme hacia tu risa
Olas se esfuman de mis ojos a una legion de tus recuerdos me roban formas de tu rostro dejando arena en el silencio
Te busco perdida entre sueños el ruido de la gente te envuelven en un velo te busco volando en el cielo el viento te ha llevado, como un pañuelo viejo y no hago mas que rebuscar paisajes conocidos en lugares tan extraños, que no puedo dar contigo
En cualquier huella te persigo (voy tras de ti) en una sombra te dibujo (al recordar) huellas y sombras que se pierden (en la soledad) la suerte no vino conmigo
Te busco perdida entre sueños el ruido de la gente te envuelven en un velo te busco volando en el cielo el viento te ha llevado, como un pañuelo viejo y no hago mas que rebuscar paisajes conocidos en lugares tan extraños, que no puedo dar contigo
Te busco perdida entre sueños el ruido de la gente te envuelven en un velo te busco volando en el cielo el viento te ha llevado, como un pañuelo viejo y no hago mas que rebuscar paisajes conocidos en lugares tan extraños, que no puedo dar contigo
Hace unos días me encontraba viviendo un sueño, hoy me he dado cuenta que he despertado.Hoy me hicieron sonrojar, reír, volver a soñar pero con los pies bien puestos en tierra.No se si he encontrado la felicidad, soy muy reservada con eso porque a veces lo que más se promulga es de lo que menos se posee, sin embargo esta sonrisa de oreja a oreja y los sueños de cada noche no me los dejaré quitar de nadie.
Esta tarde acaban de recitarme, cantarme y dedicarme una de las canciones que mas me gustan de Willie Colón, que como cosa rara, hace 4 años había comprado un cd de éxitos no más por esta canción y lo dejé olvidado cuando me marché una noche calurosa de octubre.
Hoy recobra otro significado y es mejor cuando el presente opaca de muy buena manera los sucesos del pasado.
¡Si supieran lo que se siente bailar esta canción con lo sensual que es, en plena tarde calurosa, en mi espacio de trabajo, mientras me abrazan, me acarician el pelo que cae por mi espalda y me susurran al oído las frases completas!.
Yo quiero esconderme nenaBajo de tu sayaPara huir del mundo.Pretendo también suavizarEl enredado de tus cabellos (más...)
Dando vueltas por la Internet buscando notas de mi interés, me topé con una canción que no había escuchado jamás y cuyo artista también es desconocido para mí.Me llamó la atención el título, luego leí la letra de la canción y por último la escuché.Me gustaron sus tonos rockeros y la letra me trajo consigo, recuerdos muy viejos y también un poco nuevos.
No me da temor decir que en ocasiones he sentido mucha tristeza y que en el trayecto a la Universidad o al trabajo, en el bus o caminando, se me han aguado los ojos cuando pienso distraída, mirando el paisaje, en el motivo de mi desolación y amargura. (más…)
Cuando era una pequeña y viaja sola caminando a mi escuela, recorría las calles del barrio Boston en zigzag. Las casas permanecían de puertas abiertas y me quedaba mirando hacia dentro de ellas queriendo descubrir nuevos mundos. En varias alcancé a ver a las señoras de la casa aseando los patios, las aceras y las habitaciones y mi mirada curiosa de niña pasaba desapercibida para ellas.
Tengo un recuerdo que todavía tiene el mismo sabor del ayer lejano y aunque es más común que sean los olores los que te traen recuerdos de antaño, para mi son los sonidos, concretamente, una canción. Ese día soleado caminando por esas calles de casas viejas y bonitas, con mi mochila a la espalda, con mis zapaticos y medias azules, mi faldita de cuadritos, mi blusita blanca, bien peinada y las tareas hechas rumbo a la escuela, una canción me acompañó en mi caminata. En aquellas casas de puertas abiertas las señoras de la casa tenían sintonizada la misma emisora, “La voz de Colombia” y caminando calle por calle escuché la misma canción:“Vagabundear” de Joan Manuel Serrat.Llegué a mi escuela con un estribillo que no podía sacarme de la cabeza, “qué más da, qué más da, aquí o allá”., ese día no aprendí a sumar o a restar números fraccionarios, la novela que la profesora nos leía en voz alta no me sorprendía y perdí todo mi interés en la ciencias sociales y naturales.Esa tarde aprendí otra cosa, algo que se quedó en mi memoria para siempre, me aprendí mi primer poema aunque este fuese cantado y no por cualquier cantautor, si no nada más y nada menos que por Serrat.
Años más tarde, me vi a mi misma repitiendo esta escena una mañana cuando caminaba por las calles de Boston rumbo a mi trabajo.Está vez ya no habían casas de puertas abiertas a fuerza de mantenerlas cerradas por seguridad pero era un bello día soleado, las nubes ese día estaban hermosas, había un vientecito cálido y ese pedacito de Medellín me parecía lo mas hermoso.Iba con mi mochila al hombro, más triste que nunca quizá pero con ese optimismo y la “verraquera” que me han caracterizado siempre y empecé a cantar: “Harto, ya de estar harto, ya me cansé, de preguntarle al mundo porqué y porqué. La Rosa de los Vientos me ha de ayudar y ahora vais a verme vagabundear, entre el cielo y el mar, vagabundear” .No me importaba si la gente se me quedaba mirando, yo sólo esbozaba una sonrisa a medida que avanzaba con la canción y con el paso.
Caminé en zigzag como aquel día camino a la escuela, me vi a mi misma siendo niña aquella vez, feliz y curiosa. Si me gusta ser un loco para no tomarme la vida tan en serio, me gusta todavía más vagabundear, por eso siempre llevo conmigo una Rosa de los Vientos por si vuelvo a perderme poderme encontrar.
De las mejores cosas que hay en el mundo es la de reunirse con los amigos, tener una buena charla, tomarse un café y porqué no, salir un viernes o un sábado en la noche a beber. Y es cuando estamos felices, cuando tenemos la certeza de que el mundo sigue girando a pesar de todo y que no se va a derrumbar ante nosotros (con nosotros dentro).Y brindamos toda la noche mirándonos a los ojos para evitar la mala suerte de no tener buen sexo durante los próximos siete años, nos abrazamos y nos damos picos por doquier porque borrachos o medio tomados queremos a todo el mundo, todos y todas son una maravilla y esto se vuelve un mundo de paz y amor.
Y en noches así, recuerdo esta canción de Los Rodríguez que me sube el ánimo y el ego al más alto nivel… les comparto el video y la letra.
Con todos ustedes quiero brindar, llenen el vaso y alcen el brazo: ¡SALUD!
Brindo por las mujeres que derrochan simpatía,
brindo por los que vuelven con las luces de otro día.
Brindo porque recuerdo tu cuerpo, pero olvidé tu cara,
brindo por lo que tuve porque ya no tengo nada…
Brindo por el momento en que tú y yo nos conocimos
y por los corazones que se han roto en el camino.
Brindo por el recuerdo y también por el olvido,
brindo porque esta noche un amigo paga el vino…
Porque la vida es dura por el fin de la amargura,
brindo porque me olvido los motivos porque brindo.
Brindo con lo que sea que caiga hoy en el vaso,
brindo por la victoria, por el empate y por el fracaso…
Brindo por seguir queriéndote toda la vida,
casi está lleno el vaso con la sangre de otra herida.
Brindo con emoción pero también brindo con frialdad,
que la salud no falte a toda la humanidad…
Desde un rincón del mundo… brindo contigo…
Caiga quien caiga brindo sobre la luz de una vela,
toda la noche brindo y que la mañana venga.
No es un momento triste, ya que brindo con amigos,
brindo por el futuro con la noche de testigo…
Si alguna vez no brindo siquiera por tonterías,
brindaré con silencio por la fortuna perdida.
Brindaré muy en serio por una vez en la vida,
brindo hasta la cirrosis por la vacuna del SIDA…
En los momentos de cordura veo a Don Quijote asomarse a los lejos, la locura se acerca, no me resisto. Se hincha mi pecho, mi rostro se vuelve altivo y comienzo a luchar contra los molinos de viento que son mis viejos enemigos. No me doy por vencida, pero a veces, caigo desarmada ante un huracán de cosas que no entiendo y me marcho sobre el lomo del caballo del Quijote, a su lado.
VENCIDOS
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Y ahora ociosa y abollada va en el rucio la armadura,
y va ocioso el caballero, sin peto y sin espaldar,
va cargado de amargura,
que allá encontró sepultura
su amoroso batallar.
Va cargado de amargura,
que allá «quedó su ventura»
en la playa de Barcino, frente al mar.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar.
Va cargado de amargura,
va, vencido, el caballero de retorno a su lugar.
¡Cuántas veces, Don Quijote, por esa misma llanura,
en horas de desaliento así te miro pasar!
¡Y cuántas veces te grito: Hazme un sitio en tu montura
y llévame a tu lugar;
hazme un sitio en tu montura,
caballero derrotado, hazme un sitio en tu montura
que yo también voy cargado
de amargura
y no puedo batallar!
Ponme a la grupa contigo,
caballero del honor,
ponme a la grupa contigo,
y llévame a ser contigo
pastor.
Por la manchega llanura
se vuelve a ver la figura
de Don Quijote pasar…
Muchas veces las pesonas que hemos amado toman “esa” desición que no entendemos y a veces, sólo a veces, en el paso del tiempo, tenemos la sensación que esa persona no está enteramente feliz como lo fue con nosotros y creemos que sólo está conforme, pero es probable que sea feliz y esté algo más que conforme. Entonces nosotros, que no damos marcha atrás, los dejamos en su mundo feliz y seguimos en nuestro mundo haciendo lo que sabemos: tratando de ser felices e incluso, lo llegamos a ser, pero no olvidamos nunca al que está lejos y feliz aunque no sea contigo.
Una día de estos voy a escribir un libro sobre casualidades, aquí va una: tomándome un café negro en un pueblo frío después de comerme cuatro postres distintos en compañía de otros dos amigos, miro hacia la calle para ver la gente pasar y veo un joven que se me queda también mirando y resulta ser un conocido que hace años no veía. Ahora estamos mas viejos pero la amistad se aviva una vez más y comenzamos una relación amistosa casi desde cero.Pasan los días y entre más compartimos, más amigos nos volvemos. Hoy, él me ha enviado una canción, que casualmente no es sólo una de mis favoritas de Sting sino que es “the most”, porque me gusta su letra, por que me encanta el video, porque me gusta bailarla así sea a solas en mi habitación, porque me fascina y me llega al alma. Esa canción merece un post, por el reencuentro con un amigo y por mi, porque me lo merezco. (más…)
Aterrizo nuevamente a la realidad después de unos días de merecido descanso. Esta noche me dedico a desempacar el morral, revisar correos, revisar contestador, realizar llamadas para saludar a mis otros amigos para preguntarles cómo están, como si en cinco días de ausencia surgieran las mas inesperadas novedades, repasar la agenda para mañana y para el resto de la semana y prepararme para volver a mi singular cotidianidad.
Debo confesar sin tapujos ni arrepentimiento que me encanta la salsa, pero no la de tomate, aunque también, sino aquella que se baila. Eso sí, para que hablemos claro, no me refiero a la romántica de artistas como Gilberto Santa Rosa, sino a otros como El Grupo Galé, Willie Colón, Fruko, Nelson y sus estrellas, Los Hermanos Lebrón, entre otros sin olvidar a uno de mis favoritos: El Gran Combo de Puerto Rico.
"No existen más de dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo." Oscar Wilde
A QUIEN LEYERE
Si las páginas de este libro consienten algún verso feliz, perdóneme el lector la descortesía de haberlo usurpado yo, previamente.
Nuestras nadas poco difieren; es trivial y fortuita la circunstancia de que seas tú el lector de estos ejercicios, y yo su redactor.
J.L.B.